Sucedidos

De Samperinos
Saltar a: navegación, buscar

"Cosas" que sucedieron y que sean curiosas para nuestras futuras generaciones

Leyendas[editar]

La leyenda del Puente Negro[editar]

- Alejandro Abadía París

Me la contaron personas muy cercanas al general Carmona cuando visitó con su avioneta la localidad en la década de 1960. Me dijeron que el propio general dirigió las operaciones para volar el puente Negro de hierro en la contienda de 1936/1939.

Comentaban que la orden de su destrucción disponía volarlo para evitar un posible traslado del “oro de Moscú” por esta línea férrea camino de Cataluña y la frontera francesa. Tal vez fue una estrategia de los servicios de espionaje republicano de despistar la información de que iba a pasar el oro por aquí, y hacerlo de verdad por el túnel del Canfranc, o por la región levantina; pero la anécdota está ahí y el dibujo, hecho en base a la leyenda, hace ya más de 30 años obra de Miguel Monforte, recoje el momento en que los “Junquers 52” (un monoplano alemán de ala baja, tren de aterrizaje fijo con revestimiento metálico), bombardean al presunto convoy pasando por el puente.

Cierto, o no, la verdad es que terminada la Guerra Civil el puente se tuvo que derribar por los desperfectos causados por los bombardeos. De su estructura apenas quedó algo tangible, sólo sobrevivió su nombre: El puente Negro, que heredaron los dos siguientes.

El puente ferroviario, como hemos publicado estos últimos días, fue sustituido por la colosal obra de cemento actual de arcadas que sobrevive, pero que es una estructura muerao desde que fue sustituido por otro de pilastras rectas, sin arcadas, a los que no se puede acceder.

Quedémonos, hoy, con lo que nos queda del primer puente: la leyenda y el nombre. (El dibujo y le leyenda está publicado en la pág. 84 del libro “Samper de Calanda, Siglo XX”, del autor).

El chufla chufla[editar]

Chufla2.jpg

Otros "Sucedidos"[editar]

El samperino más longevo en 2017[editar]

- Blog Samper palillero

Feliz cumpleaños de Antonio Latorre y un saludo a toda su familia que lo puede disfrutar con él.

Ayer Antonio Latorre Aitona cumplió 102 años; me parece que nadie ha llegado a su edad en Samper. El pasado domingo celebró el cumpleaños con su familia, el lunes desayunó chocolate con churros y lo llevaron a visitar el Pilar y a la iglesia de San Pablo donde estaba la TVAragón para hacerle una pequeña entrevista. FELICIDADES.

Un cumpleaños muy samperino y con 102 velas.

101años.jpg
101años1.jpg

El samperino, Antonio Latorre, cumple 102 años.

Con toda probabilidad esta mañana han caído unos churros con chocolate al estómago de Antonio Latorre. El samperino nació tal día como hoy pero de 1915. Es decir, hace 102 años.

Reside en Zaragoza pero Samper es el lugar de referencia la mayoría de fines de semana y en Semana Santa y verano. Lleva a su pueblo en lo más profundo y presume de ser samperino.

Cuenta que nació a las seis de la tarde, que fue el pequeño de cinco hermanos y que vino a este mundo en la casa familiar ubicada en la calle Mayor.

Es padre de dos mellizas, suegro, abuelo y bisabuelo. Es por ello que, además de gozar de salud, puede hacer gala de rodearse de una gran familia que festeja a lo grande su cumpleaños.

El domingo se reunieron en Zaragoza y le rindieron su homenaje con una comida y una sobremesa cargada de pasteles antes de su cita de hoy con los churros y el chocolate.

Y el día de la Romería de Santa Quiteria del 2017, nos abandonó.

Los "Biel" del Bajo Gallego-Historia de la cincomarzada[editar]

- Carlos Urzainqui Biel

http://carlosurzainqui.blogspot.com.es/2017/03/una-historia-sobre-el-cinco-de-marzo.html?spref=fb

Hace años me contaron una historia relacionada con la Cincomarzada, leyenda que hace poco me volvieron a recordar. Durante la Primera Guerra Carlista, en el Bajo Aragón, vivían dos hermanos en la localidad de Samper de Calanda, miembros seguramente de una numerosa familia de jornaleros y con pocos recursos. Debían ser bastante jóvenes, entre los catorce o dieciséis años a lo sumo, cuando la partida de Cabañero llegó al pueblo o los interceptaron por los alrededores. Seguramente por afán de aventura, por conocer mundo, por escapar de la miseria y de paso buscar una vida mejor o quizás engañados por los Carlistas, quienes les habrían dado algo de beber y una vez ebrios, ambos hermanos, firmaron un juramento de fidelidad a Don Carlos V (algo que solía ocurrir en aquellos tiempos). El caso es que los dos se vieron enrolados entre los partidarios de la Santa Tradición. Según me contaron, participaron en los sucesos del Cinco de marzo de 1838, aunque es posible que no, el caso es que fueron capturados y hechos prisioneros. Una vez juzgados fueron enviados a un penal militar a cumplir la condena impuesta. En una hilera, junto con otros compañeros, iniciaron la marcha desde Zaragoza Ebro arriba. A la altura de Utebo pararon para descansar un rato y por si alguno quería “aliviarse”. A ambos hermanos les entraron ganas de ello y se les permitió alejarse un poco del resto de la Compañía. El caso es que en un momento dado se vieron fuera del alcance de los guardias y sin pensarlo un instante, colocaron las boinas que llevaban sobre unas ramas y huyeron en dirección contraria. Aún pudieron escuchar los altos de los guardias y los disparos de sus fusiles, pero los dos hermanos no se amedrentaron y, ocultos entre la maleza y la espesura de los sotos llegaron hasta el rio Ebro, una vez allí cruzaron a la otra orilla y alcanzaron Alfocea, ya estaban a salvo, porque los guardas les habían dado por muertos si no por sus disparos, ahogados en el río.

Una vez en Alfocea se buscaron la vida como pudieron trabajando de “cesteros” es decir realizando trabajos relacionados con la construcción, como elaboración de cañizos, arreglos en casas, etc. El caso es que fueron aceptados entre la población y uno de los dos hermanos, el más mayor, terminó instalándose en el barrio zaragozano de Juslibol, donde se casó y tuvo una numerosa prole e incluso alguno llegó a tener calle en el pueblo. El otro, mi tatarabuelo Julián Biel Insa, se fue a Villanueva de Gállego y aun vivió hasta 1910 aproximadamente. Me contaron en cierta ocasión, que Julián Biel aun retomó contacto con sus familiares en Samper, incluso uno de sus hijos, mi bisabuelo, llegó a casarse con una vecina de ese pueblo, mi bisabuela Pilar Ginés Insa, pues bien, la mujer se trajo una temporada a su padre (que debía ser de los liberales) a Villanueva y ambos consuegros se pegaban el día llamándose “facioso” y “guiri” el uno al otro todo el día. Los descendientes de ambos hermanos acabaron poblando muchos lugares de la huerta de Zaragoza como Juslibol, Villamayor, Villanueva, San Mateo, y las torres del Arrabal, incluso hubo uno, llamado también Julián Biel, que llegó a ser un famoso Tenor a principios del siglo XX.

Cuento esto no solo por recordar una leyenda que en su día escuché de un familiar, sino porque algunos “Bieles” que saben de mis inquietudes, me han preguntado sobre nuestros orígenes y esta, es una curiosa explicación del ¿Porque? hay tantos "Biel" en los pueblos del bajo Gállego.

Alejandro Abadia Paris - De los dos censos que dispongo de Samper de la época, el de 1818 donde no hay segundos apellidos, el de "Biel" aparece con María Biel, que imagino sería soltera o viuda, ya que no figura nada más. En el de 1838 sí que hay una familia completa que vive en el barrio de los Alamines donde aparece Francisco Biel casado con Quiteria Martn que tuvieron tres hijos: Teresa, José y Maria. En le siglo XX hay varias familias "Biel" en varias ramas, pero por las fechas que dices habría que profundizar más en algún censo anterior a 1818, que no tengo.Si algo te ayuda, muy bien.

Euromillón[editar]

Euromillon.jpg