Flora y Fauna

De Samperinos
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Plantas[editar]

Flores[editar]

El Lirio[editar]

El iris. El lirio morado[editar]
LA FLOR DE LA SEMANA SANTA SAMPERINA

- Alejandro Abadia París

La planta más mimada de la villa ha sido el “iris”, el popular lirio azul que en macetas de barro adornaban los balcones de las casas y las aceras de las calles por donde pasaban las procesiones de Semana Santa.

Se ha venido criando en toda la clase de recipientes, presentando totalidades regias cuando adornaban el paso del Nazareno y la Cama; cuando se veía asomar en la Oración en el Huerto, los Azotes y hasta en la propia Dolorosa, tan dada al clavel blanco.

Es una planta que pocos agricultores han dejado de criar en sus huertos y que, todavía hoy, sigue apareciendo espontánea bajo las goteras de los tejados de los mases. El lirio azul es la flor de la Semana Santa samperina.

Pero además, el iris tiene otras propiedades, como las diuréticas que conviene recordar su elaboración: se solía recoger el tallo subterráneo de las plantas de 3 ó 4 años y, lavado y despojado de las partes verdes, se ponía a secar al sol,- aprove- chando en verano cuando la temperatura llegaba a los 35 grados- sobre cañizos o colgado en cuerdas y, cuando tomaba el color violeta, producido por la acetona, se ablandaba adquiriendo un color amarillento anunciando que ya estaba preparado para hacer infusiones a razón de media cucharada por taza de agua (sin sobrepasar los 3 gramo). Un remedio para los tratamientos de vesícula e inflamaciones de las vías respiratorias.

Son recetas loquianas que se conservan y que es toda una satisfacción poderlas transmitir.

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Frutas y Hortalizas[editar]

La fresa salvaje[editar]

La fuente del putón[editar]

- Alejandro Abadia París

Uno de los parajes populares del monte es la fuente del Puntón, en Val de Calvadores. Es un rincón entre olivos y pinares donde aflora un hilo de agua que en épocas se seca y en otras aparece. Un humedal antiguo donde los moradores de los mases vecinos iban a fregar los platos en época de labranza y de cosecha y donde podían abrevar las caballerías.

Pero en este lugar se ha venido criando una arbusto especial de forma espontánea : “la fresera salvaje” que suele dar un fruto exquisito en tiempo de sazón y cuyas hojas se recolectaban para fines medicinales, en época pasadas.

El procedimiento era cogerlas a mano y dejarlas secar al sol, porque así conservan su aroma natural y un sabor ligeramente amargo. (Sólo se cogían los brotes nuevos porque los viejos eran muy amargos).

Cuenta nuestra gente que eran eficaces contra las afecciones intestinales, mostrando un efecto positivo sobre las afecciones de las vías urinarias, los riñones y los cálculos renales. La hojas fermentadas sustituían al té de roca; las escaldadas se podían aplicar como compresas sobre las heridas infectadas y también se utilizaban para hacer gárgaras combatiendo el mal aliento.

Es otro de nuestros remedios caseros ya olvidados; por lo que, una visita a la fuente y degustar las fresas maduras, puede ser una excursión aprovechada.

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Las Berengenas[editar]

- Alejandro Abadia Paris

La imaginación es uno de los valores de la naturaleza. Y nuestra gente piensa. Es curioso, pero estuve hace unos días en la presentación de una revista donde uno de los articulistas nos explicó la iniciativa de potenciar el “melón de su pueblo”. Y esto dicho así pude parecer gracioso, pero se convirtió en algo muy serio cuando nos terminó de contar su experimento. Nos decía el orador que cuando era pequeño lo que más le gustaba era el melón que allí se producía y que ahora como su pueblo se ha venido despoblando ya no se cría. Y lo añora. Motivo por el que se fue al banco de semillas y preguntó por ver si allí aparecía el nombre de su pueblo y disponían de aquellas pepitas. Y tuvo suerte. Y nos decía que la habían cultivado y habían conseguido que brotara de nuevo aquella vieja variedad de melón. Que lo van a promocionar y que pronto esperan salga de una forma comercializada al mercado.

Viene esto a cuento porque también nosotros hace ya muchos años, buscando hacer un artículo para el Boletín sobre nuestros productos hortícolas, nos comentaron que había una planta que por las características de la tierra, el clima, la luminosidad o la situación daba una calidad significativa y además resistente a las plagas y de alta producción. Comentario que nos ratificaron varios hortelanos, y que no era otro producto que la berenjena, un fruto de color morado brillante, de la familia de las solanum que cortada a finas láminas y rebozada con harina y huevo hacia las delicias de nuestras meriendas. Porque la berenjena igual era de rica caliente que fría; frita del día anterior.

En Samper se le llamaba las “chuletas de huerta” y las recuerdo en la merienda metidas entre dos trozos de barra de pan con tomate, impregnadas de aceite de oliva que daba ese sabor que nos trae infinitos recuerdos. Lo volví a comentar estos días y, Jesús Muñoz me confirmaba estas opiniones enviándome una foto de unas cuantas que le han salido y que tenemos que admirar.

¿Puede ser que sea éste uno de nuestros productos que mejor se adaptan al terreno?

Y como no tengo mucha práctica, ni experiencia en criar berenjenas, os pido la vuestra por si os ha llamada la atención alguna vez su producción, calidad, facilidad de criarse y si de verdad se adapta, porque aquí no tengo opinión. Aunque la verdad es que si la tengo en cuanto a decir que se pueden elaborar con ella unos platos exquisitos. Y ahí sí puedo opinar.

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Otras Plantas[editar]

El Regaliz[editar]

- Alejandro Abadia París

Fue una de las plantas más populares de la villa. Un vegetal leñoso y rastrero que los rapazuelos, anudando sus ramas y escondiéndolas entre el lastón en las sendas que bajaban al pozo Mariel, hacían trampas –las “enreligaderas”- para que los despistados que pasaran por allí corriendo se engancharan con ellas y cayeran a los brazales, sirviendo así de mofa y divertimiento. Eran los juegos de aquellos años. Se consumía la raíz en seco y se transformaba en “puricos”, pero también poniéndola a hervir se obtenía un extracto con el que se hacía pastillas de sabor dulzón muy agradable, reconociéndose, a su vez, propiedades expectorantes, laxantes y espasmódicas; utilizándose también en muchos casos como un remedio para dejar de fumar. Además era una posibilidad económica, porque se solían exportar a localidades cercanas como Alcañiz , donde no criaba esta planta, y se vendía.

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La Yesca[editar]

- Alejandro Abadia París

Francisco Loscos y la yesca fría[editar]
Loscos, es el personaje más importante nacido en Samper de Calanda. 

Y no sólo por su dimensión internacional en el mundo naturalista, donde alcanzó las mayores cuotas de reconocimiento, sino por su cariño y el legado que nos dejó.

Loscos quiso mucho a Samper. Se le nota en sus cartas, que he llegado a revisar más de un centenar y dispongo de unas cuantas, donde se lee cuando lo nombra con orgullo, eso de “es el lugar donde nací”.

No pudo vivir en la localidad, el alcalde don León Cappa derribó su casa con la excusa de ensanchar la plaza de la Iglesia y ahí hubo un “encuentro” desagradable que privó a Loscos, y a su familia, de tener una mayor vinculación con la villa. Pero si sus hijos no volvieron, él sí que se paseó por el monte recolectando plantas, dedicándolas, dándonos recetas, ideas y consejos que se han venido guardando.

Una de las plantas que más adorna en sus explicaciones es la “yesca fría”, que numeró en el Catalogo de Aragón con el “núm. 86” describiéndola como “Thymelaeca tinctototaria Endl. Passerina hisrsuta Asso, n.v. Bufaralda Bufalaga”. La escuela de Loscos apoyó el latín como el idioma universal para la catalogación de las plantas con la doble intención de entenderse de una forma científica entre ellos y de mantenerlo vivo. Pero en esta descripción hay algo más cuando anota: “En Samper de Calanda, se le llama yesca fría, a causa de que arde con dificultad cuando está verde, dando fuertes chasquidos. Úsanla para teñir lanas de color amarillo”.

Y esto es muy significativo en esa búsqueda de las “sayas amarillas samperinas” que se hacían en nuestros tintes y telares en el siglo XIX y que ya hemos presentado en este medio unas cuantas con la intención de analizar, recuperar y catalogar como uno de nuestros “productos” más significativos .

La yesca fría era abundante en el monte, ¿sabéis alguien si se puede encontrar todavía y en qué lugares,

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El rebullador y la yesca fría[editar]

De Francisco Loscos, nadie duda de su capacidad como investigador de la flora espontánea aragonesa y española; ni de sus descubrimientos y vocación para catalogarlas y difundirlas. Cualidades que en su tiempo fueron admiradas.

De Samper, su pueblo, destacó dos: el olivo, al que dedicó más de una de sus cartas mitificando el “remolde” y la yesca fría, planta que fomentó su protección en el monte, donde criaba con facilidad, por las muchas propiedades que contenía.

No es extraño pues encontrar en 1901 en la revista científica “Heraldo de la Industria”, de Madrid, un comentario que merece la pena leer y conservar:

“De algunos pueblos de la ribera del Ebro y del distrito de Gandesa, llegan noticias alarmantes acerca de la próxima cosecha de almendra. Según parece, está haciendo estragos en el arbolado la plaga conocida allí con el nombre vulgar de oruga del almendro, la cual destruye las hojas, dejando al descubierto los filamentos.

Este gusano es el llamado «Robullador» en Aragón, donde se le combate con gran éxito por medio de un sencillo procedimiento que consiste en colocar en el tronco del almendro un manojo de «yesca fría", hierba muy abundante en Samper de Calanda (Teruel)”.

El Finollo[editar]

El finollo y las olivas[editar]

En las cartas que Loscos escribe a don Miguel Colmeiro, al que llama “querido maestro”, le comenta las variedades que ofrece el olivo en el Bajo Aragón, de su cultivo y de sus riegos, dividiéndolo, en cuatro zonas mostrando, como la primera, a la más baja comprendida por Jatiel, Castelnou, Samper de Calanda, Hijar, Urrea y La Puebla de Hijar, “un recodo- anota- que se riega con el río Martín”. Dice que aquí hay nueve variedades: bordizo, veras, sevillanas, manzanillas, acebuche… haciendo un extensión al “bordizo” como sinónimo de olivares mal trabajados, aconsejando la conveniencia del remolde y del riego. Del problema que ocasiona el follaje; de las ramas que, sin cesar, se renuevan insensiblemente y que necesitan alimento extraordinario… y nos enseña la elaboración y aliño de las olivas, -partidas y sin partir, verdes, muertas y en agua…-; constituyendo, hasta hoy en día, las recetas, remedios y fórmulas losquianas como uno de los grades tesoros de esta tierra nuestra.

Uno de los aliños destacados está representado en la localidad por el “finollo” llamado en otros lugares “hinojo”. Es una planta muy conocida en Samper, incluso se suelen comer los primeros brotes en tortilla o cocido como verdura; pero también se utilizaba como planta medicinal, aprovechando la propiedades de las semillas, porque dicen que eran analgésicas, buenas para el cólico y la eliminación de gases intestinales; recomendándose la tisana de hinojo tanto para la diarrea como para el estreñimiento. Y hasta para los enfermos de diabetes se preparaba el agua de hinojo para hacer gárgaras y baños oculares. Tengo una anécdota que me comentaban mis viejos con sorna que a “Chincheva “–la torre del final de la huerta lindante con Jatiel y Castelnou- , se le llama la “torre del finollo” porque, siguiendo la algazara, las olivas allí ya se crían aliñadas por hacerlo los impeltes y el finollo juntos.

Recordar hoy, pues, que nuestra cultura olivarera –distinta a la aceitera que comentaremos otro día- está basada en las enseñanzas del sabio naturalista, en la experiencia de nuestra gente y en la idoneidad del suelo. Y si se le añade a todo esto las propiedades del finollo, pues eso.

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Escobillos y carruchos[editar]

- Alejandro Abadia Paris

En los cajeros de la acequia nacían las cañas y, cuando estaban verdes, los zagales que habíamos cortando las puntas, con la uña íbamos haciendo tiras finas con las hojas hasta formar una especie de látigo -escobillo- y que, cuando paseaban las moza. despistadas se les pegaba en las piernas.

Eran graciosidades que, la mayor parte de las veces, la respuesta era inminente con más de un bofetada o alguna patada de la chica que te hacía ir caliente a casa.

Normalmente era “valentidas” motivados por aquel “a que no les das a esas” que te retaban los mayores, y era frecuente todo esto en estos paseos, al igual que el salir a “encarruchar” con la flor de la carrucheras que se pegaban al pelo y que también causaba la “guerra” entre mozas y zagales.

- Maria Jose Sonsona Ballester

En mi época yo ya no lo vi , los carruchos para Santiago

- Carmelo Farjas Ballester

Yo me acuerdo sobre todo de los carruchos una broma impensable hoy en día y que aún entonces a alguno le costó un disgusto y a alguna un corte de pelo.

Con los latones, recuerdo haber llenado de huesos el largo pasillo de casa, disparados de una punta otra. Aunque hablando de juegos un día habrá que hablar de las "paradicas", que podían entretenerte toda una tarde después de la tormenta, bajando desde el Cabalto Lugar hasta la calle El Molino ·

Árboles[editar]

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El impelte[editar]

Recopilación de escritos. Flora y Fauna Samperina, "El impelte".

- Manuel Martín Mombiela - Samper Palillero https://samperpalillero.blogspot.com.es/2015/10/recopilacion-de-escritos-flora-y-fauna.html

Introduzco en esta entrada un artículo que escribí para el ”Boletín Unitario de Samper de Calanda”, editado por el C.I.T.en el nº 26 del mes de Abril del año 1.973. Por entonces los meses del año se escribían con mayúscula y el año con un punto señalando los milenios (que son millares, digo yo). Ahora se escribe “abril de 1973” (me enteré hace poco.)

El artículo fue reproducido en algunas publicaciones ecologistas, como el libro que dirigió “Mario Gaviria” titulado “EL BAJO ARAGÓN EXPOLIADO”, aunque contaba con la recomendación de varios amigos samperinos como José María Lagunas y José Luis Fandos que participaron en su redacción y publicación.

Hubo quien me criticó alguna expresión indecorosa, sexista o machista en el escrito, pero por aquel tiempo estaba poco letrado y concienciado; ahora lo estoy un poco más. Por aquellos años y anteriores se estaban talando multitud de olivos. Tambien tenía la idea equivocada de que “impelte” era el nombre que dábamos en Aragón al olivo, que en  justo rigor sería, creo yo, olivera, como decíamos perera, presquillera, noguera, mengranera, etc... (aunque decíamos latonero y no latonera).

Por aquellos lejanos tiempos de mi adolescencia, estaba convencido de que antes de “los noventa” se dejaría de comer pan y jamón auténtico como “el del de antes,” y con trozo de “blanco”; que se perdería, en Samper, la costumbre de tocar el tambor y el bombo; que ya no se restituiría la “Rasa Aragonesa”; que con la democracia que estaba a punto de venir (inminentemente), se acabaría el caciquismo, la corrupción, el clientelismo y el nepotismo; que ya no se casaría la gente y solo harían el amor los/as que quisieran y si tenían ganas; que llegaría el “Estado del bienestar”, como en Suecia y la Unión Soviética; que la llegada a la Luna era una trola muy gorda que nos contaron los norteamericanos; que ya no se cantaría más la jota por que no deba más de sí ni gustaba a los jóvenes; que se disolverían los ejércitos (para que...?), menos la intendencia, la sanidad, la gimnasia y los campamentos; que se quitaría el impuesto de lujo (IVA); que un jefe de estado, por fin, vendría en tren a Samper y se pararía en la “Estación de Arriba”, en vez de pasar de largo; que mi generación no envejecería y, sobre todo y lo peor, que se dejaría de consumir, en España, aceite de oliva virgen; por eso escribí este artículo.

Como se ve, no tengo ninguna dote de profeta. Aunque de algunas cosas para bien.

La máquina, inexorable, avanza. A su paso, tallos erguidos y orgullosos, caen bajo el rugido de los caballos mecánicos. Nuevos tiempos. Nuevas técnicas. Nuevos procedimientos; lo que ayer era riqueza hoy solo sirve de estorbo.

¡El impelte fenece! Este árbol tan nuestro, tan familiar para nosotros como puede serlo la madre, la suegra, la televisión, las quinielas o el tío que esperamos regrese de las Américas, se nos muere.

Impelte, sensible y friolero! ¿Qué has hecho para que nadie quiera postrarse a tus plantas, si tus ramas siguen siendo símbolo de paz en el mundo entero?

¡Impelte; amigo, hermano y compañero! Tú que eres silueta inseparable de nuestro paisaje; sombra del labrador, plus y prima de muchas familias trabajadoras; "miajica" del jubilado; excitante erótico (dote de casorio)... ya no llenarán tus frutos nuestras "ollicas", ni tu aceite nuestras tinajas, ni serás ya motivo de pleito en las particiones.

Cercano está el día en que el último de vosotros perezca, y nosotros nostálgicos, sentimentales y caritativos lo enterremos en una tumba digna de su estirpe, para perseverar su memoria, con un prefacio que rece:

"Aquí yace el último impelte de Samper. Símbolo de una época que ya no lo es".

 Descanse en paz, nuestro amigo el impelte.

1 comentario anónimo: Y el implete también daba la mejor leña, y el "rosigo", ramas que se quitaban al "remoldar" (podar) los impeltes, que era aprovechado por las cabras y después los conejos que "radían" las trancas en el corral. Y lo malo para la salud que era el aceite de oliva según decían los médicos entonces. Y que el recoger las olivas no se podía mecanizar. Hoy, según dicen los médicos, el aceite de oliva es muy bueno para la salud, y a la sombra de las subvenciones europeas hasta es un cultivo en expansión...

En una cosa el tiempo te ha dado la razón "símbolo de una época que ya no es"

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Recuperar un mizpolero[editar]

- Alejandro Abadía París

Parece algo sin importancia, pero observando la decadencia de la huerta, donde la mayoría de los árboles frutales se han perdido, la primera cosecha de este frutal, que hemos intentado recuperar, nos alegra. Por ahí le llaman “nispolero”, pero en Samper empieza por “m” y tiene una “z”. Es un fruto de invierno que se recolecta en noviembre para conservarlo en un sitio seco y fresco hasta la maduración. En casa de mis abuelos se consumían cuando maduraban, pero también se puede hacer con ellos compota; y con las semillas se suele preparar en otros lugares una especie de horchata. Hasta su corteza, dicen, tiene propiedades medicinales. Y es bonito de presencia, por lo que puede ser un árbol ornamental como ejemplar solitario en un jardín. Estos días que he tenido gente en casa al verlos extraños ante este pequeño ejemplar me he animado a presentarlo, porque pocos ya lo recuerdan. Y ojalá sirva este comentario de acicate para intentarlo con las “presquilleras”, los “prescosmanzana”, las “celimeñas”, las “acerollas”, las “claudias” y las “jinjolas”; hasta con los “caquis”, que se están perdiendo. Recordemos hoy, pues, la recolección de los primeros frutos de este joven mizpolero con ilusión y con algo de esperanza.

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Árboles emblemáticos[editar]

Alejandro Abadía París

Todo esto que presento hace más de 20 años que aconteció por lo que, puede ser modificable. Os cuento: La D.G.A. quiso en aquel tiempo hacer un catálogo de árboles significativos por edad o historia de Samper de Calanda y me pidió – ojo, ver que lo escribo en singular porque buscaban una opinión particular para contrastarla, me imagino, con la versión que desde otros estamentos les darían, de ahí el “me”- y mi propuesta fueron cuatro (Los cuatro como árboles vivos) :

  • El olmo de Santa Quiteria
  • El impelte Marco
  • El pino del Sardón
  • El pino del “Roso” de Val de Castellán. (Fotografía adjunta de Manuel Espés García)

Y como desaparecidos, pero con historia en la localidad:

  • El pino de Jorge, que sirvió para hacer la cruz de las misiones, en 1966
  • el tricentenario ciprés de Santa Quiteria, utilizado para tallar el Cristo del Descendimiento y el conjunto de la Cama.

El olmo de Santa Quiteria[editar]

El más popular y el que más visitamos: El olmo de Santa Quiteria –alguien comenta que es una olma- . Y como todos tenemos fotografías, que podéis incluir porque estos trabajos los recogerá María Isabel en la wiqui y allí puede haber fotos de todas las épocas para ver como ha ido evolucionando, os paso una de 1910 –la hemos podido datar por el cura de la foto que es D. José María Blasco y por un documento en que dice que en 1911 el ayuntamiento pidió al arzobispado que lo mantuviera en Samper como párroco por su excelente labor- en la que apreciamos un árbol joven que, si algún experto por su desarrollo pudiera aproximarse a los años que tendría en ese año, despejaría la duda que existe de quien lo plantó.

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El pino del “Roso” de Val de Castellán[editar]

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El pino del Sardón[editar]

El pino del Sardón que presentamos hoy con fotografía de Manuel Espés García, ha sido testigo de diversas vivencias; motivo de excursiones; es hermoso; marca la posición de la masada como refugio de labradores de tiempos pasados; tiene doble pie, se ha criado bajo la piedra; da nombre a una marca de quesos locales y es la puerta que nos lleva al profundo paraje del pinar donde podemos admirar rincones encantadores que rompen un poco el carácter de desierto estepario que tiene el término municipal. Hoy con las modernas técnicas que llevan los móviles, o a través del Sigpac, podríamos ir tomándole medidas de altura, anchura, frondosidad de copa; dar a conocer la variedad, edad… un reto para todos. Y un motivo más para visitarlo.

Se ha emitido ya este SELLO sobre Buñuel, dibujo de José Gonzalvo. Desde Calanda. Ha sido un proyecto más de Alejandro Abadia Paris, dedicado, como siempre a la filatelia e historia postal, a personajes aragoneses, y a Gonzalvo. Gracias, Alejandro

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El impelte Marco[editar]

último motivo que nos aparece del impelte, está en el cuadro que el Ayuntamiento le dedicó a Loscos por el nombramiento de HIJO PREDILECTO DE SAMPER DE CALANDA, y que centra la subida de las escaleras de la Casa Consistorial.

La pintura es una creación, aunque la definiría mejor como recreación, de Ángel García Rueda, un artista alcañizano que muestra en esta obra su visión particular del paisaje impregnándolo dentro del estilo visionario del artista donde podemos observar, acercando un fragmento del lienzo, todo el universo metido en el mismo donde la figura losquiana es la que sobresale entre las hojas del olivo, salpicada de monumentos locales, que no os será difícil localizarlos así presentados.

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La siguiente obra en la que aparece el impelte Marco, junto a Loscos, fue idea del escultor RAFAEL OCHOA. Es un alto relieve que se ubicó en el patio del Ayuntamiento en homenaje al sabio a quien también va dedicado el título: “Al buscador de plantas”.

Ochoa es autor, entre otras obras, del mural grande que, con el título “De padres a hijos” y dedicado a la Semana Santa, se expone en la fachada del Centro Social y del monumento “La chica de la ventana”, que conmemoró el "Centenario del tren" en 1994, levantado en la Plaza de Santo Domingo; esculturas y motivos que comentaremos en otro momento.

Estos son los cuatro árboles y motivos que enviamos en su día para su catalogación

¿Sobra alguno o faltan más?

Los Latoneros[editar]

- Jose M Sanz Sanz

Latones hay bastantes ... y la juventud no lo sabe... Me parece que he contado la historia que me paso en Cordoba .. en Medina Azahara, me uní a un grupo de alumnos para oír las explicaciones de la maestra... y al llegar a la antigua mezquita (que no había mas que cimientos) había dos almez... y estaban maduros.. me puse a comer y enseguida me preguntaron si se podía comer ... y enseguida me imitaron algunos... allí les llaman un nombre parecido a almez pero mas largo...

Fauna[editar]

Animales y Aves[editar]

- Alejandro Abadia Paris

Comentaba hace unos días que no se oían las cigarras en la huerta, pero tampoco las cardelinas ni los vederoles; ni las calandrias, en el monte y no sabemos la causa. Desde el punto de vista ornitológico recuerdo las mañanas monteras samperinas como un bálsamo para el espíritu porque, precisamente, era el rocín el que hacía de despertador del nuevo día al que seguían docenas de calandrias protegidas por los espartales.

Era aquel momento mágico en el que aparecía el cernícalo inmóvil en el aire buscando las sargantanas o las pequeñas crías de los pájaros; o los gorriones, más cercanos a la población; los córvidos, en torno a la carnaza; las palomas del santuario y de la iglesia; los torcazos en las balsas o los tordos en los cañotares. Sin olvidar al jilguero, la cardelina, el ruiseñor, más del regadío, que protagonizaban la aventura de los cepos que se plantaban en las hombrías ocultos sobre pequeños caballones de tierra y cebados con las aladicas.

Recuerdo que una de las formas para saber si un pájaro era macho o hembra –siempre difícil- nos decían que tomándolo de la pata, manteniéndolo boca abajo y pronunciar la formula: “Si eres macho tente cacho y si eres hembra revolea”, según su actitud se adivinaba el sexo.

Escribo esto porque comentan que se está echando un producto donde se esterilizan las hembras de los pájaros. Un técnica que se está empleando en algunas poblaciones cercanas para controlar la cantidad de palomas que allí crían estropeando tejados y ensuciando monumentos y fachadas.

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Tortugas y peces[editar]

Las tortugas del Reguero[editar]

- Alejandro Abadia Paris

Con la concentración parcelaria dos temas nos surgen. ¿La nueva situación del monte, afectará a las tortugas del Reguero? También nos preocupa, tal vez más, la almenara con la implantación de la “modernización del sistema de riegos” en la huerta; pero dejemos ahora esto último para centrarnos en las tortugas.

Es una colonia de galápagos que habita en la salada del Reguero. ¿Cómo aparecieron? El agua surge de la tierra, arriba de los pozos del Rodete y se pierde en el río, más abajo. ¿Subieron por el río?

Son reptiles de unas características especiales con las placas axilares inguinales; color claro, marrón o verdoso y sin manchas en la espalda que nos hacen predecir, por el estiramiento que hace de su cuello, que estamos ante una familia de “leprosos”.

Es una especia parecida a los galápagos comunes que suelen comer insectos pequeños, peces, carne en descomposición… pero son diferentes en cuanto a la nidificación al poner sus huevos -entre seis y nueve- en el mes de mayo eclosionando en junio. Pueden vivir en charcas cerradas y pequeñas –ciénagas-a diferencia de los comunes que necesitan grandes superficies de agua. Las dos necesitan el sol y lo disfrutan pasando largo tiempo fuera de la misma y su conservación dependerá mucho de las actuaciones que hagamos con la quema de malas hierbas, aplicación de sulfatos o movimientos de tierras.

Recuerdo que de pequeño en casa de mis abuelos siempre tenían tortugas cogidas en este humeral. Las dejaban sueltas en la bodega. –dice que ahuyentaban a los ratones- y vivían allí muchos años. Y me preocupo por las tortugas del Reguero no porque haya ocurrido algo, no; sino porque nadie comenta nada de este tema cuando ha habido en aquella zona el mayor movimiento de propiedades de toda la historia local . Y no es bueno que se olvide.

Los siluros[editar]

- Alejandro Abadia Paris

Las imágenes espectaculares que hace un tiempo nos dio la prensa de Zaragoza de grandes siluros “cazando” palomas en el tramo urbano del Ebro – no tengo ninguna foto- movió a la opinión publica, incluso produjo algún conato de temor.Eran peligrosos?.

Su presencia aquí tiene su lógica para verlos en el entorno del Pilar: el Ebro es idoneo para el desarrollo de esta especie. De hecho, llevan instalados en el río más de 40 años y suben desde el Mar de Aragón, en Caspe, donde parece ser que los echaron en un principio.

El Ebro tiene aguas tranquilas y turbias lo que suponen un hábitat para la adecuación de estos ejemplares que son predadores oportunistas y limpiadores de fondos. Y más tras la construcción del azud de Vadorrey. Sin embargo, es impensable que ataque a las personas porque su forma de comer (engullendo las piezas enteras) no lo hace posible.

La fotografía tiene más de 40 años y nos muestra pescadores samperinos con uno de los ejemplares (?), de pocos kilos al principio, capturado en Caspe en aquel tiempo. (Hoy se logran piezas de 2,50 metros de longitud y de más 110 Kg. de peso). Es una fotografía para la historia del origen del siluro en la zona.

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Insectos, arácnidos y otros[editar]

Insectos[editar]

Aladicas[editar]

- Alejandro Abadia Paris

Las “aladicas” son hormigas con alas que servían para cebar los cepos de costilla y cazar “pajaritos” , hoy prohibidos. Se debía localizar el hormiguero y cavar para sacarlas del nido. Son hormigas reinas y la forma de yo me enteré hace poco. Recuerdo que se guardaban en tubos de caña. El sábado 15/10/16 llovían, en Samper ,hormigas con alas por todos los lados.

Una posible causa: cuando los machos y las hembras alcanzan la fertilidad, después de la lluvia, abandonan la colonia buscando pareja; y así las vamos a encontrar por todas las partes. Como se aparean en el aire, una vez fecundadas las hembras los dos tienen un destino bien distinto, los machos caen al suelo y mueren y las hembras bajan a tierra, se arrancan las alas con las mandíbulas y se vuelven a ver después por el suelo correteando sin alas buscando una tierra húmeda para hacer un agujero, poner los huevos y convertirse en reinas de la colmena.

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Escarabajos y cucarachas[editar]
Escarabajo[editar]

- Alfredo Latorre

Foto realizada en las inmediaciones de el Carting de Samper de Calanda... Su nombre viene por la sustancia aceitosa que segrega cuando está en peligro...Es irritante y al depredador que lo consuma le puede crear problemas urinarios.

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Cucaracha[editar]

- Alfredo Latorre

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Otros[editar]